El fin de la impunidad
Lo más poderoso de todo, de todos, y de todas las cosas, es el Dios que está sentado en el trono del cielo. El mismo Dios que nos ha enseñado a escoger lo bueno y a repudiar lo malo.
He aquí, que este mismo Dios, el Dios Todopoderoso al que muchos han provocado, envía ruina, miseria, peste, fuego, saqueos, enfermedad, disturbios, calamidades, dolores, sufrimientos, violencia y todo tipo de maldiciones contra todo ser humano que realiza, exalta, y alaba las cosas y las acciones que Dios detesta. De esta manera se conocerá por toda la tierra que en las alturas hay un Dios Santo que ama la justicia y que repudia lo malo.
Por cuanto ustedes, aborrecedores del bien, inducen a las gentes a que delinquen contra el Dios Todopoderoso, por eso no hay absolución para ustedes. Por lo tanto, griten y revuélquense en el suelo, porque por fin, después de muchos años, el Dios Todopoderoso envía contra ustedes todo tipo de quebranto y desgracia para que sean destruidos y arrancados de la tierra. He aquí, que la época de la impunidad ha llegado a su fin, esto lo comprobarán en los próximos días.
Malditos sean todos aquellos que maldicen al pueblo que sinceramente guarda y obedece las instrucciones del Dios Todopoderoso, y que mueran todos aquellos que desean la muerte del pueblo que sirve al Dios Todopoderoso en completa sinceridad.
Gracias, bendito sea el Dios Santo y benditos sean todos los santos que en completa sinceridad sirven al Dios Santo.
02/09/2026